GANA DINERO RESPONDIENDO A ESTA SIMPLE PREGUNTA: ¿PARA QUÉ?

Por Lucía Gato, CEO de Praxis.

En todas las organizaciones hay reglas, procedimientos… y procesos y a veces están por escrito y otras no, son implícitas, ahora se acatan inconscientemente.

Donde hay comportamiento, hay normas; es necesario y confieren estructuras, en la organización, en las relaciones. Ahora, a veces corremos el riesgo de ser esclavos de las mismas y caer en el SINSENTIDO DE LOS PROCESOS (sin visión global, sin escuchar al cliente) y no pensamos EN SERVIR, sino en cumplir…

Siendo los procedimientos necesarios, estos son herramientas limitadas, por ejemplo, nunca puedes escribir todas las variaciones posibles para dar instrucciones a un empleado para reaccionar ante un cliente. Es aquí donde entra en juego el valor de las personas, poder lograr la Excelencia. Para gestionar la complejidad en la que vivimos debemos simplificar; no añadir más complejidad.hucha

Por ejemplo, Jesucristo simplificó los10 mandamientos en uno solo; “Ama al prójimo como a ti mismo” y eso que solo tenía 10. Nosotros hemos convertido las empresas y organizaciones en sistemas sofisticados de reglas que ni siquiera los clientes y empleados entienden. En nuestros proyectos de cambio cultural si queremos adaptarnos a las nuevas culturas es necesario dotar a las personas de visión global, y de herramientas para gestionar y entender esta complejidad. Los procedimientos y las reglas orientan, pero no son herramientas de generación de valor, como hemos comprobado tantas y tantas veces, los procedimientos establecen una manera en que las personas de una organización deben comportarse de modo fijo.

Ahora la situación no es nunca ni simple ni fija sino, como la vida misma va cambiando y es compleja. Por lo tanto, presenta muchas variables, los procedimientos nunca ofrecen la solución.

Por ejemplo, nuestro servicio “employee journey” que es cultura del cliente, los comportamientos de los clientes son más difíciles de prever, no hay reglas que los prevean. Esto solo se  puede desarrollar introduciendo la cultura de cliente dentro de la organización y dotando a los empleados de criterio, autonomía, y espacios de relaciones de confianza donde las personas van haciendo lo correcto frente a la adoración del procedimiento que acaba haciendo de la empresa algo rígido con esclavitud, y por lo tanto, colocan un mal pronóstico en el desarrollo de talento, creatividad y flexibilidad. Así que no tendríamos que tener miedo si dudamos del procedimiento antes de seguirlo; es bueno hacerse la pregunta:

¿Y esto para qué sirve ahora?  

Testimonio Lucíaee

Comparte en:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja tu comentario