EL LÍDER QUE NO TENÍA CARGO. Robin Sharma.

Por Lucía Gato, Directora Gerente de Praxis LG Consultores.

Liderazgo empresarial: Lucia Gato Praxis ConsultoresLa única forma de que las organizaciones y las personas progresen es que empiecen a usar un liderazgo diferente.

Ser líder ya no significa tener un alto cargo. Hoy la idea de líder ha cambiado: tiene que ver con hacer las cosas de manera brillante, inspirar e ir más allá.

Liderazgo ha dejado de significar superioridad, no se trata de demostrar puertas afuera. En estos tiempos de cambio necesitamos personas con otras preocupaciones: el éxito de la tarea, la pasión por las cosas bien hechas, sin quejas, sin popularidad. Liderazgo no tiene que ver con qué obtienes o dónde te sientas: es trabajar de manera excelente en lo que estás haciendo justo ahora, conseguir con ese trabajo excelente que las personas que están cerca de ti se inspiren y puedan hacer su trabajo mejor.

Todos los puestos son importantes, cualquier persona en cualquier lugar puede empezar a hacer que el cambio sea posible, buscando la excelencia en lo que hace y siendo líder, aprendiendo a enseñar a los demás para que ellos puedan añadir esas mejoras a sus vidas. Todos somos líderes y sólo hace falta que nos lo creamos: No hay un trabajo en el mundo que sea un callejón sin salida, sólo existen pensamientos sin salida.

No es fácil camino: para conseguir un cambio que dure necesitamos empezar a entender el liderazgo con el corazón y no con la cabeza. No sólo necesitamos creerlo: Tenemos que quererlo para ir más allá. Stevenson decía: Sólo aquellos que se atreven a ir más allá saben hasta dónde pueden llegar. Éste debe ser hoy nuestro reto.

Cómo sientas lo que hagas es importante, es igual que en una pelea de perros: no importa el tamaño del perro, importa el tamaño de la fuerza del perro. Aquí, en el mundo de la empresa, pasa lo mismo: los que ganan no ganan porque sean mejores, ganan porque tienen fuerza en el corazón: están convencidos de lo que hacen, lo tienen tan claro que se atreven, son valientes y no se rinden, aseguran cada paso y saben que lo conseguirán… porque creen en ello y porque quieren hacerlo.

En el líder sin cargo la persona es lo importante, no el puesto. Todos, en cualquier puesto de la organización, podemos liderar y ser referentes. Los títulos y los cargos no dan poder, ya que si quitamos el cargo, si quitamos el puesto, desaparece también el poder. Hay un poder mucho más profundo que el que da el puesto: es el poder natural que todos tenemos por ser personas, y esto es muy bueno: no dependemos de un puesto para liderar y hacer posible el cambio. Está en nosotros.Cultura empresarial

Un día tan corriente como hoy puede ser el primer día de un cambio importante en tu forma de pensar y de trabajar. Puede ser el día en que hayas decidido ser líder… Si tuviéramos que resumir los pasos para conseguirlo en varios conceptos, hablaríamos de lo siguiente:

–              Innovación: di a todos que se enamoren de “hacer las cosas de forma diferente”. Cada mañana intenta dejar todo lo que toques mejor de lo que estaba antes.

–              Nunca dejes de mejorar: sé tan bueno en lo que hagas que la gente no pueda parar de mirarte. Para eso prepárate, piensa en esa forma de hacer las cosas mejor, si lo necesitas reúnete un par de veces al mes con alguien que consideres referente y así lograrlo. No dejar de mejorar significa mantener los engranajes engrasados, ¡no te oxides!

–              Sé auténtico: no pretendas ser alguien que no eres. Tu vida es una única cosa, y no es posible ser una persona en el trabajo que no eres en tu casa. Estate convencido de lo que haces y sobretodo de quien eres. Esa es la mejor forma de liderar y de inspirar.

–              Ten agallas: el mundo es para los que se atreven… y los que se atreven fallan. No puedes mejorar sin fallar antes, date ese permiso. El fallo es el precio de la grandeza, porque es lo que nos permite aprender, corregir y mejorar. El único fracaso verdadero, es no intentarlo por miedo al fracaso. “Eso no va a funcionar” es la mayor condena que te puedes crear a ti mismo. Inténtalo. Arriésgate. Falla, inténtalo de nuevo… Mejora.

No nos acobardamos porque las cosas son difíciles. Es que las cosas son difíciles porque nos acobardamos. Séneca

Todo está cambiando porque el mundo necesita un cambio. El mundo también necesita que seas un líder, aunque no tengas cargo, para hacer el cambio posible. Puedes dejar la oportunidad pasar y quedarte tranquilamente en el sofá… pero corres el riesgo de no llegar. Serás derrotado por los que sí se atreven.

¿Te atreves?

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